La canciller alemana, Angela Merkel (POOL / EFE)
Por María-Paz López

Berlin, Alemania.- La segunda ola del coronavirus que avanza por Europa no exime en su zarpazo al país que hasta ahora ha sorteado con mejor fortuna la  pandemia: Alemania. Ante el incremento de los contagios, la canciller Angela Merkel y los presidentes de los 16 länder (estados federados), reunidos por videoconferencia, pactaron un cierre parcial de la vida pública durante todo el mes de noviembre. Es un cierre menos drástico que el de la pasada primavera, pero otra vez de alcance federal.

“Son medidas duras y son para todo el país; nos encontramos en una fase de crecimiento exponencial de las infecciones, y debemos actuar para evitar una grave emergencia sanitaria nacional”, ha dicho la canciller Merkel en rueda de prensa tras la reunión.

Nos encontramos en una fase de crecimiento exponencial de las infecciones”

, a partir del próximo lunes 2 de noviembre se cerrarán bares, cafeterías y restaurantes. Cerrarán también teatros, salas de conciertos, cines y gimnasios. Como se hizo durante la primera ola de la pandemia, los restaurantes podrán sólo vender comida para llevar, que los clientes deberán recoger en la puerta.

Los hoteles no podrán aceptar pernoctaciones turísticas, sólo aquellas estrictamente necesarias por trabajo o causa grave. Objetivo: evitar desplazamientos dentro de Alemania. Las autoridades piden a las empresas que, en la medida de lo posible, se organicen para que sus empleados teletrabajen desde sus casas.

Cada ciudadano podrá salir a la calle sólo en compañía de personas con las que convive bajo el mismo techo y con personas de otro hogar, es decir, podrán juntarse miembros de un máximo de dos hogares. El máximo de personas juntas será de diez. Las reuniones y fiestas tanto públicas como privadas –o sea, en casa- quedan vetadas.

Una de las grandes prioridades del Gobierno federal y de los Ejecutivos regionales es, anunció Merkel, mantener abiertas las escuelas y las guarderías. También las tiendas y los grandes almacenes seguirán abiertos, con rígidas medidas de higiene y control de distancia interpersonal, y sólo se permitirá un cliente por cada 10 metros cuadrados.

El Instituto Robert Koch (RKI), organismo de virología de referencia federal, computó ayer 14.964 nuevos contagios confirmados en las 24 horas precedentes, y 85 fallecimientos por o con Covid-19. Son cifras inferiores a las que castigan ahora mismo a España, Italia o Francia, pero indicativas de que también en este país los rebrotes proliferan.


Una prioridad de las autoridades es mantener

abiertas las escuelas y guarderías


Merkel ha alertado de que el sistema sanitario podría alcanzar pronto sus límitessi las infecciones continúan a este ritmo. “No sabemos el origen del 75% de los contagios”, ha añadido Merkel. Dentro de dos semanas, Gobierno y länder se reunirán de nuevo para evaluar cómo funciona este cierre parcial.

El coronavirus ha cargado de tensiones el federalismo alemán, con presidentes de länder enfrentados entre sí o con el Gobierno federal, por cómo gestionar la negativa evolución de la pandemia. Sólo el presidente de Baviera, el socialcristiano Markus Söder, ha secundado sistemáticamente la presión ejercida por Merkel en las últimas semanas para reimplantar amplias restricciones para combatir la propagación del virus. “Esto es lo que nos temíamos y lo que habíamos pronosticado”, ha insistido Söder este miércoles en la rueda de prensa.

Hace dos semanas, el día 14 de octubre, tras una tempestuosa reunión presencialde ocho horas en Berlín, el Gobierno federal y los 16 länder acordaron algunas restricciones pero sólo para zonas con alto nivel de contagio, medidas que no satisficieron a Merkel.

El Instituto Robert Koch computó el pasado miércoles 14.964 nuevos contagios en 24 horas

Angela Merkel ha admitido que las medidas ahora adoptadas se podían haber acordado en esa reunión de hace dos semanas, pero que en aquel momento no todo el país en su conjunto, es decir, la mayoría de la población, los tribunales, el grueso de los presidentes de länder, estaban con ella en eso, “a pesar de que la tendencia estaba clara”. Y ha concluido: “Esto es la política”.

Desde el comienzo de la pandemia Alemania ha registrado 464.239 casos de contagio confirmados, y 10.183 muertes. Las estadísticas del RKI son siempre levemente inferiores a las que confecciona la estadounidense Universidad Johns Hopkins, pero ambas instituciones coinciden en tendencia y magnitud.