El catalán llamó a su excompañero en el Barça cuando se encontraba encarcelado en la Agrupación Especializada de Asunción.

Ronaldinho parece ver la luz al final del túnel, probablemente a través de una de las ventanas del Hotel Palmaroga de Asunción, donde cumple arresto domiciliario a la espera de una sentencia definitiva por supuesta posesión de documentación falsa. El exjugador del Barça pasó un mes en la cárcel de la Agrupación Especializada, un periodo en el que recibió la llamada de su excompañero Carles Puyol.

“Es muy especial la relación que tenemos y lo lindo que lo pasamos en el Barça y con todos los compañeros de esta aventura que es jugar a fútbol. Soy futbolista por amor y profesión. Me conocen bien y saben que no ha sido un momento fácil. Fueron importantes sus palabras y que me apoyaran para salir lo más pronto posible de esta tormenta”, explicó en una entrevista para Mundo Deportivo el brasileño sobre el apoyo del catalán y otros futbolistas.

“Barcelona siempre me trata con mucho cariño y respeto. Les agradezco de todo corazón los mensajes y su amor”

Puyol fue el capitán del Barça liderado por Ronaldinho desde 2003 hasta 2008, cuando los azulgranas ganaron dos Ligas y la segunda Champions League de la historia del club, en París en el año 2006. “Barcelona siempre me trata con mucho cariño y respeto. Les agradezco de todo corazón los mensajes y su amor”, explicó el brasileño sobre su paso por la que considera su “segunda ciudad”.

Ronaldinho jugando a futvóley en la cárcel. 

Ronaldinho supuestamente trató de ingresar en Paraguay con un pasaporte falso, motivo por el que está siendo juzgado mientras permanece en el hotel bajo custodia policial. “Tenemos un trato excelente. Tenemos todo bien ordenado, estamos muy tranquilos y nos hacen cualquier cosa para pasarlo de la forma más amena posible. Han sido sesenta días largos. La gente en sus casas debe imaginar lo que debe ser no poder hacer lo que estás acostumbrado”, indicó.

El exfutbolista de Porto Alegre se aloja en una de las habitaciones del hotel junto a su hermano Roberto de Assis, que también está imputado por el mismo delito. Tras su periodo en la cárcel, el juez permitió que los dos abandonaron la Agrupación Especializada mediante el pago cada uno de 800.000 euros , que servirá como depósito hasta la resolución del caso.

Sobre la actualidad del fútbol y del Barça explicó que “no tener partidos por tanto tiempo, imaginar estadios vacíos y no tener esa energía que da la afición” obligará a los equipos a adaptarse a la “nueva normalidad”, lo que requerirá un “esfuerzo todavía más grande para mantener al club al mismo nivel”.