Inicio Opinión El retorno de un ayer

El retorno de un ayer

0

Por Fidel Soto

En recuerdo y homenaje a los maestros que engrandecieron y engrandecen la dignidad del magisterio y de la patria y en repudio al ministro Roberto Fulcar.

Con aprecio y reconocimiento a:

Ivelise Prats Ramírez, Darío Solano, Frank Dezueza Fleury.

Jacobo Moquete, Zoraida Heredia, Josefina Padilla, Carmen Salcé,

Daysi García, Jesús de la Rosa.

Y, a todas y todos los integrantes del Movimiento Renovador que lucharon por la dignidad, el patriotismo y contra la injerencia extranjera.

«La historia no es solo un relato de lo que pasó, sino, también y, sobre todo, un espejo de lo que va a pasar»

Juan Bosch

El Ministro de Educación Roberto Fulcar, declaró que » los contenidos en los cuadernillos del sexto curso de la primaria, distribuíos por ese ministerio, no reflejan el criterio de esa dependencia del Estado». Los cuadernillos fueron donados por la Agencia de Estados Unidos para el desarrollo Internacional (USAID).

Esta situación me lleva a recordar aquel episodio ocurrido en el primer periodo del gobierno del Dr. Joaquín Balaguer (1966-1970). En ese entonces el ministro de educación Víctor Hidalgo Justo, trató de imponer algo muy parecido a lo que hoy hace Roberto Fulcar. Fue a través de la Agencia Internacional de Desarrollo (AID), organismo sustituido con el nombre de USAID.

Estaba en su apogeo la agresión del Pentagonismo contra el heroico pueblo de Vietnam y se pretendía alinear a los jóvenes de América Latina en contra de la resistencia del Frente de Liberación de Vietnam del Sur, conocido como Vietcong.

Se diseñó un plan que se puso en práctica en el 1968, bajo el nombre de «Educación Diversificada», con la aparente intención de un tipo de educación que incluyera ciertas tecnificaciones con sentido vocacional. Se escogieron dos liceos secundarios para su aplicación, en un denominado Plan Piloto, (el Unión Panamericana en Santo Domingo y el Gregorio Luperón en San Juan de la Maguana); pero al estudiar los contenidos la profesora Ivelise Prast Ramírez, descubrió que los mismos hacían referencias al cultivo de arroz en el Delta del Mekong y de las atrocidades, que supuestamente hacían los del Vietcong, contra los campesinos vietnamitas. Cuando la realidad era que los invasores eran los que actuaban criminalmente, tal y como ocurrió en la aldea de My Lai, quemada con Napalm por los marines, asesinando a más de 500 aldeanos. Ayer se desprestigiaba al pueblo Vietnam. Hoy se hace lo mismo contra Cuba, Nicaragua y Venezuela, y lo más grave, adoctrinando a los niños de primaria, con propaganda mentirosa del señor Carlos Sánchez Berzain, exministro de defensa del gobierno derechista boliviano, encabezado por el corrupto y criminal, Gonzalo Sánchez de Lozada, desplazado del poder por el Movimiento al Socialismo (MAS) y Evo Morales.

El Comité Central de la Unión de Estudiantes Revolucionarios (UER), y el profesorado patriota enfrentaron y movilizaron al estudiantado, pudiendo detener la pretensión del gobierno balaguerista y la AID.

Doña Ivelise Prats, en ese entonces dirigente del PRD, y quién nunca profesó ideas comunistas; se armó de coraje y valor nacionalista para impugnar la violación e intromisión de los intereses geopolíticos en el currículum de la educación y la instrucción pública de nuestro país; sin embargo, ahora un resentido «comunista del pasado», se convierte en instrumento de una agencia internacional, violando los principios de nuestra Constitución de respetar la Soberanía y la Autodeterminación de los pueblos.

Es necesario que los sectores democráticos y progresistas luchemos contra estos planes imperiales y exijamos la destitución de este señor, así como el abandono de esta política de sumisión y entreguismo.