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El turismo post Covid-19: punta de lanza del proceso de recuperación económica en RD

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LUIS JOSÉ CHÁVEZ. SANTO DOMINGO, República Dominicana. El brote mundial de COVID-19 ha llevado al mundo a su paralización, y el turismo ha sido el más afectado de todos los grandes sectores económicos, ha reconocido la Organización Mundial del Turismo (OMT) al evaluar el impacto directo de la pandemia en la industria de la hospitalidad.

De acuerdo a los escenarios proyectados por la OMT  desde abril hasta diciembre 2020, la caída del turismo internacional  en todo el año podría fluctuar  entre el 58% y el 78%,  dependiendo del progreso de la contención y de la duración de las restricciones de viaje y el cierre de fronteras, aunque el futuro sigue siendo impredecible.

Se trata  del peor impacto de cualquier evento en el  turismo internacional desde 1950, poniendo fin, de manera abrupta, a diez años de crecimiento sostenido desde la crisis financiera de 2009.

El Grupo de Expertos de la OMT que analiza el impacto de la pandemia en la industria  entiende que  la recuperación de la demanda internacional podría iniciarse en el  2021, aunque  reconoce, con toda lógica, que  la reacción del turismo interno  será mucho más rápida, especialmente en países como Estados Unidos, Cánada,  Francia, España, Alemania y Gran Bretaña.

En el caso de la República Dominicana, el turismo interno tendría una incidencia prácticamente insignificante en términos de cifras, pero si aportaría un notable valor testimonial para generar la confianza  en el producto turístico del país.

El impacto del turismo en la economía dominicana

El turismo  es la más importante herramienta de desarrollo económico con que cuenta la República Dominicana. Su aporte directo al fisco  y su impacto multiplicador en la industria, el comercio, el transporte, la construcción, la agropecuaria, la banca, las telecomunicaciones, el arte y la cultura,  hacen del turismo un aliado fundamental del Gobierno y del aparato productivo nacional.

Según datos de un  reciente estudio sobre el impacto económico del turismo en la República Dominicana,  elaborado por la firma Analytica, que dirige la economista Jaqueline Mora,  con los auspicios del Banco Popular y de la Asociación de Hoteles y Turismo (Asonahores) los aportes del sector sobrepasan el 20% del producto  bruto interno, mientras genera más de un  millón de empleos de manera directa e indirecta.

El turismo es el principal mercado sectorial  de la producción agropecuaria nacional y uno de los principales socios  de la industria manufacturera, la construcción, el transporte, el comercio, la gastronomía, el arte y la cultura, la actividad financiera, las telecomunicaciones y el mundo  del entretenimiento.

Otro impacto no menos importante del turismo es su aporte fiscal y al producto interno bruto, generalmente subestimado, porque las estadísticas oficiales solo miden los resultados correspondientes a la hotelería y la actividad de los restaurantes, sin incluir todas las demás actividades asociadas al sector.

En el 2019, un año marcado en su primer semestre por una campaña mediática negativa contra el turismo dominicano,  el sector aportó en impuestos un promedio de RD$915.5 millones mensuales, sumando durante todo el período RD$10,986.5 millones, sumando  los gravámenes de la tarjeta de turista y el de salida de pasajeros al exterior, de acuerdo a los registros del Banco Central.

En enero del 2020, la recaudación por concepto de tarjetas de turismo y contribución de salida de pasajeros totalizó RD$958.8 millones, un aumento de RD$6.8 millones con relación a igual mes de 2019, representando un incremento de un 0.7 %.; hasta que llegó el Coronavirus.

Citar la importancia del turismo por lo que aporta directamente y por su impacto transversal en los demás sectores productivos, es la mejor  manera de argumentar el importante papel que está llamado a jugar esta actividad en el relanzamiento y recuperación de la economía  dominicana luego de superado el efecto directo de la actual crisis sanitaria.

La visión del liderazgo turístico

Aunque el liderazgo de la industria turística,  encabezado por Asonahores ha mantenido un seguimiento sistemático al impacto del Covid-19, que generalmente ha compartido con los medios de comunicación, la visión fundamental de este gremio sobre la realidad y las perspectiva del turismo, fue expresada por varios de sus principales directivos durante un conversatorio virtual organizado por la Asociación Dominicana de Prensa Turística (ADOMPRETUR).

Durante este intercambio, los directivos de Asonahores planteaban una visión optimista sobre las perspectivas del turismo dominicano  en el nuevo escenario post  Covid-18. Su vicepresidente ejecutivo,  Andrés Marranzini,  entiende que  República Dominicana cuenta con la ventaja de que muchas de las cadenas hoteleras que operan en su territorio están presentes en grandes mercados emisores de turistas, incluyendo a países de Asia que ya empezaron a encauzar su reapertura económica tras el confinamiento obligado por la pandemia de covid-19.

Otra fortaleza atribuida por Marranzini a la  República Dominicana es contar  con “niveles de conectividad envidiables por todo el Caribe”, y  con “una planta física  de aproximadamente 90 mil  habitaciones”.

Las opiniones de Marranzini fueron complementadas por el pasado presidente Asonahores y actual vicepresidente de relaciones institucionales del Grupo Puntacana, Simón Suarez; y el vicepresidente de Asonahores y  del Cluster Turístico de Samaná, Rafael Blanco Tejera.

Suárez recordó que el turismo dominicano ya estaba superando el shock provocado por la mala prensa relacionada con los  fallecimientos de vacacionistas extranjeros durante el año 2019, lo cual, desde su punto de vista, fortaleció su capacidad de respuesta a las crisis, siguiendo la premisa de que “lo que golpea y no mata fortalece”.

Reconoció, sin embargo, que la pandemia del covid-19 tiene una serie de sorpresas. “La ciencia todavía está corriendo detrás, y no delante del problema”. “Eso significa también que lo que estamos viendo hoy y lo que estamos haciendo hoy probablemente sean medidas que requerirán de modificaciones mientras vamos evolucionando en el proceso”, comentó Suarez.

Blanco Tejera insistió en la importancia de la seguridad sanitaria para crear la confianza necesaria entre nuestros visitantes. En ese sentido invitó a todos los sectores que intervienen en el turismo, como hoteles, cruceros, bares, restaurantes y aeropuertos, a mantener la salubridad en sus operaciones como la principal prioridad del momento.

El joven empresario turístico citó estudios realizados en Estados Unidos que señalan al Caribe como el destino ideal para vacacionar después del Covid-19, y la República Dominicana es precisamente el destino favorito de los norteamericanos en la Región.

El optimismo cauteloso de Frank Rainieri

Rainieri,  pionero del desarrollo turístico de Punta Cana y una de las personalidades de la industria  más reconocida en América Latina,   entiende que la normalidad regresará a partir del 2021, pero que será  un proceso gradual,  “poco a poco”, que podría tomarse no menos de seis meses para estabilizarse, de acuerdo al comportamiento de pandemia en el país y en los mercados emisores.

“Pero debemos comenzar,  porque mientras más larga le demos al proceso de inicio, peor va a ser para la industria y para el país,  ya que la paralización del turismo tiene un duro impacto en otras áreas de la  economía dominicana”, apunta Rainieri.

Propuso a todos los actores de la industria trabajar con protocolos muy estrictos, “pero que se puedan cumplir, que sean viables, no productos de la imaginación de algunas personas”.

Al abogar por el reinicio más temprano posible, Rainieri consideró que al sector “podría cogerle lo tarde”, considerando que  a partir de  agosto se inaugura la temporada ciclónica  y a nadie se le ocurría abrir en medio de la temporada de huracanes y con “los vientos de cola” de la  pandemia, como eventualmente podría ocurrir.

Por otra parte, el presidente del Grupo Puntacana reveló que ha crecido la demanda de la adquisición en el país de una segunda vivienda por parte de extranjeros, incluso durante el período de paralización impuesto por el Coronavirus.

“Un dato revelador en el marco de la paralización de la visita de turistas por las condiciones del Covid 19, es que se ha incrementado la demanda de una segunda vivienda en el país por parte de extranjeros en retiro, necesitados de contar con un espacio seguro y confortable, además de su vivienda en sus países” afirmó Rainieri al comparecer al  conversatorio virtual de Adompretur.

El empresario sostuvo que el turismo inmobiliario tiene un comportamiento diferente al de la oferta de hospitalidad temporal en los hoteles.

Ernesto Veloz: una oportunidad  para el turismo

Ernesto Veloz, presidente de la Asociación de Hoteles y Proyectos Turísticos del Este (Asoleste), describe la situación del principal destino turístico del Caribe con marcada prudencia, pero paradójicamente define la actual coyuntura generada por la pandemia como una oportunidad  para el turismo dominicano, “si hacemos lo que tenemos que hacer”.

Tras la apertura, explica Veloz,  los primeros meses serán de aprendizaje, ya que el turismo sufrirá un cambio importante. “La  hotelería como se conocía ya no va a existir y desde ahora tenemos que estar preparados para el turismo post COVID-19”.

Los hoteleros de Punta Cana evalúan diversas encuestas y opiniones de los consumidores, donde se refleja el interés de  los viajeros de Estados Unidos y Canada de seguir visitando la República. Entiende Veloz que este mercado emisor de las dos grandes naciones del Norte será el primero  en reaccionar,  por la  cercanía y porque ya  conocen el destino.

En este punto enfatiza que la realidad post Covid-19  “es una oportunidad de oro para todos los destinos turísticos de República Dominicana por tratarse de una situación de crisis mundial  y porque el  turismo nuestro es resiliente y unidos saldremos adelante”.

Considera que para el mes de diciembre estará la industria en un proceso lento de recuperación, con una ocupación proyectada del  30% en ocupaciones, estimando que lo que queda del año será para fortalecer el sector y hacer los ajustes necesarios.

Sobre el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, responsable de recibir el 65 por ciento de los turistas que llegan al país por la vía aérea, operará de acuerdo al mismo calendario del sector turístico y del destino Punta Cana, con una  programación vuelos desde y hacia  diferentes ciudades de Estados Unidos y Europa.

El destino Capital y la nueva normalidad

El presidente de la Asociación de Hoteles de Santo Domingo (AHSD), Roberto Henríquez, ha declarado que la Capital Primada está lista para la “nueva normalidad”,  anticipando que muchas cosas que utilizaban los hoteles serán sustituidas o dejarán de existir.

Dijo que el uso de las tecnologías será la base fundamental del nuevo turismo, citando como ejemplo  las llaves de las habitaciones que serán reemplazada por un código que el huésped tendrá en su celular, mientras que el  chequeo de entrada y salida se hará totalmente digital para evitar al máximo el contacto con personas, aunque cada recepción sea habilitada con protección entre el empleado y el huésped, entre otras medidas.

Naturalmente, las nuevas previsiones  se aplicarán en los hoteles de mayor standard, quedando las autoridades responsables de extender los nuevos protocolos a los pequeños o medianos establecimientos que todavía no estén tecnológicamente preparados para estos cambios.

Henríquez, quien es director general del hotel Radisson Santo Domingo, dijo que en el caso de las franquicias internacionales se está trabajando con los protocolos de las marcas, adaptándolos a la operatividad de los hoteles.

Explicó  que en el  caso de algún visitante con síntomas sospechosos,  el protocolo establece el uso de termómetros para tomar la temperatura y el  entrenamiento   de un personal del hotel para disponer las medidas que correspondan en cada caso.

Dijo que también se respetaran las distancias y será obligatorio el uso de mascarillas  entre los empleados y visitantes.

El nuevo protocolo oficial para el turismo en RD

El Ministerio de Turismo y la Asociación de Hoteles y Turismo (Asonahores) han acordado un protocolo oficial con  114 disposiciones para recibir huéspedes y turistas en República Dominicana’. Las principales medidas son:

Hoteles

A todos los huéspedes al momento de que realicen su registro de entrada a un complejo turístico (check-in), se les tomará la temperatura y deberán hacer una declaración de salud y viaje.

Cada huésped debe informar si experimenta síntomas de salud de cualquier tipo e informar si ha estado en contacto con alguien diagnosticado con COVID-19 de los últimos 14 días.

Los hoteles deberán entregar a los visitantes un equipo (kit) con alcohol en gel para higienización y mascarillas.

Todas las áreas de piscina, playa, parques deberán cumplir con el distanciamiento de 2 metros entre mesas, sillas, camastros, camas balinesas y limitadas a sus familiares.

En áreas comunes, se deben aplicar las medidas precisas para que se cumpla el aforo máximo de todas las áreas del establecimiento, incluyendo realizar la redistribución de piso necesarias para que en las áreas comunes (recepción, comedor, restaurantes, bar, spa, piscina, teatro, etcétera) se asegure dos (2) metros de distanciamiento entre las personas.

En los primeros meses de reapertura de hoteles, se limita la ocupación de los hoteles a un 75% evitando llegar al 100% de ocupación. 

Restaurantes

Se eliminará el autoservicio de alimentos y bebidas.

Se priorizará el servicio de porciones de uso individual en lugar de bandejas de uso colectivo.

Se mantendrán abiertos los con servicio a la carta abiertos independientemente de la ocupación del hotel, (en el caso de operar en un establecimiento de este tipo).

Reducir cupos en buffets y restaurantes un 15-30% para obtener más espacio y evitar gran cantidad de clientes en un solo lugar y horario.

Obligatoriedad

Las  regulaciones son de aplicación obligatoria para hoteles, resorts, paradores, posadas, bed & breakfast, pequeñas posadas, condo-hoteles, casas de huéspedes, hostales y propiedades de tiempo compartido, a fin de salvaguardar la salud de huésped, empleados, visitantes, y colaboradores.

El Embajador y Bávaro Palace: un gesto de nobleza y hospitalidad

Ya se sabía que los hoteles del país, especialmente los principales establecimientos asociados al turismo  receptivo,  debieron cerrar desde el momento mismo en que se inició la cuarentena oficial decretada por el Gobierno Dominicano.

No  se trataba solo  de una medida de conveniencia sanitaria, sino también de racionalidad   operativa y gerencial.  Los turistas internacionales o locales abandonaron sus hoteles tan pronto se conoció la medida oficial  de cierre de toda la actividad turística. Así debió ser.

Sin embargo, por circunstancias que talvez no viene al caso dirimir en estas notas, algunos turistas se quedaron varados en algunos puntos del país y al no poder  regresar a sus destinos de origen,  debieron permanecer en territorio dominicano.

No se trató de muchos casos, solo de algunos huéspedes que de pronto se encontraron en el trance de permanecer en sus hoteles de Santo Domingo y Bávaro, Punta Cana, o enfrentarse a la realidad de buscar un nuevo alojamiento cuando las disponibilidades estaban prácticamente en cero.

El señor Ventura Serra, llamado al cierre de este escrito para confirmar hasta cuando  el Embajador a Royal Hideaway Hotel, había permanecido  abierto con algunos huéspedes,  ofreció una respuesta sorprendente: “El hotel nunca cerró, al igual que el Barceló Bávaro Palace en Punta Cana.

Los dos establecimientos del grupo Barceló decidieron mantener sus puertas abiertas  para atender una pequeña cantidad de clientes que en el mejor de los casos ocupaban unas 20 habitaciones, para  lo cual debieron contar con unos 70 a 80 empleados.

De acuerdo a Ventura, luego de solicitar la autorización correspondiente, los hoteles cumplieron todos los protocolos de prevención y seguridad sanitaria, adecuando el servicio al nivel de un grado hospitalario.

El testimonio compartido de manera casi accidental, no por el  interés de reclamar un mérito, probablemente confirma la justificación del merecido reconocimiento otorgado por la Asociación Dominicana de Prensa Turística (Adompretur) al hotel El Embajador por la excelencia de sus servicios y por ser una marca  distintiva de la hotelería de Santo Domingo

Sobre el Embajador y el Grupo Barceló

Construido en 1955 por el Gobierno dominicano e inaugurado oficialmente el 12 de febrero de 1956, el Embajador a Royal Hideaway Hotel, ha sido reconocido durante toda su trayectoria por la excelencia de sus servicios y como una marca distintiva del hotelería y el turismo en Santo Domingo.

En ocasión de conmemorar su 63 aniversario en el año 2018, el establecimiento presentó sus lujosas instalaciones, resultado de la más amplia renovación de su historia, con una inversión de US$40 millones.

Para la ocasión, Barceló Hotel Group y su emblemática marca de Santo Domingo, en alianza con la Fundación María Batlle, dedicada a ayudar a sordomudos, anunció la creación del reconocimiento: “El Embajador por el Mundo” mediante el cual reconoce cada año una persona local y otra internacional por sus aportes a proyectos de gran impacto social e inclusivo, además de favorecer la conservación del medioambiente y promover la igualdad de género.

Como nota histórica es  bueno recordar que los hermanos Gabriel y Sebastián Barceló iniciaron sus operaciones en el país en el año 1983, orientados por el joven pionero y  empresario Frank Rainieri,  y en  febrero de 1985 inauguraron el hotel  Barceló Bávaro Beach, el primero construido en la zona de Bávaro.