Inicio PERSONALIDAD INVITADA Evo Morales: frente al imperialismo, la unidad como fortaleza

Evo Morales: frente al imperialismo, la unidad como fortaleza

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Evo Morales expresidente de Bolivia, líder indígena y referente del Movimiento al Socialismo (MAS)

Por Maylín Vidal

Buenos Aires (Prensa Latina) El expresidente boliviano Evo Morales afirma que la unidad es el camino y la alternativa frente a toda política imperialista, a casi un año del golpe de Estado del cual fue víctima.
Refugiado político en Argentina desde diciembre de 2019 el líder indígena y referente del Movimiento al Socialismo (MAS) desde el confinamiento que impone la pandemia, pide al pueblo de Bolivia defender y cuidar su voto en las venideras elecciones del 18 de octubre, y confía en que su país recuperará pronto la democracia.
En una entrevista exclusiva con Prensa Latina, Morales ahonda en la situación actual de Bolivia, de su inhabilitación para ser candidato a senador, del contexto mundial por la Covid-19, alerta sobre el «economicidio» que lleva adelante el gobierno de facto y hace hincapié en que cuando el pueblo está unido, es mucho lo que se puede hacer.
El primer presidente indígena en la historia de América Latina, señala que llegó a la gobierno sintiendo los problemas sociales de las personas.
A una pregunta sobre cuánto ha retrocedido Bolivia en estos 10 últimos meses, Morales subraya que hoy la economía está destrozada, empresas paralizadas, los créditos internos dejan sin liquidez a las reservas internacionales y el crédito externo se encuentra totalmente condicionado. Encima no hay un programa social que permita crear movimiento económico.
«No pueden echarle la culpa a la pandemia. El año pasado el primer préstamo en diciembre fue de dos mil 800 millones de pesos bolivianos sólo para pagar sueldos y aguinaldo, y duró hasta febrero o marzo. Luego vino otra deuda interna y externa».
El exmandatario, quien llama a defender en esta campaña la nacionalización y profundizar la industrialización si se quiere dar valor agregado a los recursos naturales, apunta que si la economía está mal, automáticamente viene el desempleo, no hay comercio interno y paralelo a ello está la pandemia.
En Bolivia, dice, hay dos pandemias, contra la vida y contra la economía. «Si no se resuelve este tema, el hambre puede matar más que el nuevo coronavirus porque no hay política social, no hay programa productivo».
Morales hizo referencia al Decreto Supremo 4272 del gobierno de facto que determina en uno de sus artículos la «disciplina fiscal y ajustes administrativos».  Van a privatizar agua, luz, educación, transporte, a este paso van a privatizar nuestro teleférico y el satélite de comunicación, alerta.
Para el exgobernante, con ese decreto no va a haber renta ni bonos. El desafío que tenemos es cómo recuperar nuestro proceso de cambio democráticamente, apunta.
En otro momento del diálogo, Morales resalta que «con violencia nos quitaron del poder», que «el racismo y la discriminación es un derecho adquirido de los fascistas».
Y advierte que la lucha es dura, pero sabe que el pueblo está unido y movilizado de cara a las elecciones del 18 de octubre próximo.
A un mes de que los bolivianos vayan a las urnas después de que el país cambiara por completo tras el golpe de Estado, Morales confía en Naciones Unidas y la Unión Europea, que entre otros organismos estarán como veedores en el proceso electoral, pero advierte que ya supo que el delegado de la Organización de Estados Americanos es el mismo de las últimas elecciones.
«Solo le pido a mi pueblo no entrar en la provocación y agresión del (secretario general de la OEA) Luis Almagro. Desde el primer momento, nuestros candidatos del MAS fueron detenidos, aún dos o tres siguen tras las rejas y muchos están procesados, entre ellos (el candidato presidencial) Luis Arce.
Yo tengo como casi 10 procesos ya, ni uno por corrupción, pero me acusan de terrorismo. Aunque han intentado ligarlo con corrupción pero no pueden encontrar nada. Hay unos 20 o 30 candidatos del MAS procesados, el excanciller Diego Pary y otros exministros con dos o tres procesos.
Quiero que la comunidad internacional sepa que con mucha paciencia aguantamos, somos de buscar la paz, defendemos la democracia y todo lo soportamos bajo la mirada del mundo entero. Tengo mucha confianza en los organismos como la ONU que puedan ser un contrapeso en las elecciones a las maniobras de la OEA, subraya.
El exmandatario, quien enfatiza que siempre la verdad y la razón se imponen, asimismo adelanta que esperan como veedores miembros del Grupo de Puebla. Quisiéramos contar con expertos de la parte política y también en la parte técnica que será importante.
«El pueblo debe estar preparado para dos cosas: cuidar el voto durante las elecciones y defender el voto después de las elecciones», advierte el líder progresista, quien hizo una particular comparación de lo que es hoy el imperialismo, al resaltar que quedó claro que el golpe en su contra -en noviembre de 2019- vino de Estados Unidos.
«Comparo al imperio norteamericano con un pitbull, cuando muerde no suelta. Está demostrado que el golpe de Estado fue de Estados Unidos. El senador republicano Richard Black lo admitió al aludir al interés especial que tiene en sus grandes depósitos de litio, mineral fundamental para las baterías de los automóviles eléctricos».
El 24 de julio de este año el dueño de Tesla, Elon Musk, confesó haber participado en el golpe de Estado e incluso dijo: «nosotros golpearemos a quien queramos, lidien con eso». Muy atrevido, expresa Morales tras subrayar que esto es otra prueba más de que el golpe fue por el litio boliviano.
«En la década del 60 y hasta la del 90 nuestro país vivía del estaño, luego el gas y los hidrocarburos, ahora viene la guerra del litio. Nosotros estábamos empezando a industrializarlo como Estado, sin privados ni créditos internacionales. Y dije que a esta industria del litio no entraba Estados Unidos. Esa fue la reacción.
«El golpe no fue solo del gringo al indio sino también a nuestro modelo económico y al litio, y a nuestros recursos naturales porque saben que la lucha de la humanidad es quién controla los recursos naturales».
Sin el FMI demostramos que otra Bolivia es posible, el capitalismo no quiere otro modelo paralelo que sea mejor. Cuando estábamos sometidos a Estados Unidos no teníamos muchas esperanzas ni futuro, recuerdo que los profesores de las escuelas nos hacían cantar Lamento boliviano y leer Pueblo enfermo, remarca.
Interrogado sobre a qué cree que le temen, tras la inhabilitación de su candidatura al Senado, lo cual transcurrió el mismo día -7 de septiembre- que inhabilitaron al expresidente ecuatoriano Rafael Correa como aspirante a vicepresidente, Morales significó que lograron unir al pueblo.
«Unimos a los campesinos, a los indígenas, a todos los partidos de izquierda, y al llegar al gobierno a todos los movimientos sociales. La derecha, especialmente Estados Unidos, señaló que ni el MAS ni Evo podían volver a Bolivia.
Esa dura batalla hay que ganarla. Hay miles de formas de organizarse para participar democráticamente en las elecciones, expresa el exmandatario, quien también hace referencia a la gran cantera de jóvenes dentro de las filas del brazo que encabeza.
«Tenemos buenos líderes, está Adriana Salvatierra, hay un alcalde que ganó con 21 años, otro en Cochabama, hay muchos jóvenes, como Andrónico Rodríguez. Es importante la experiencia con formación ideológica y preparación, y sobre todo con mucho compromiso y conciencia social.
«Antes, en las seis federaciones había dirigentes sindicales cuyos hijos los ayudaban a tomar notas porque eran analfabetos, ya hoy no veo eso. Una vez estaba en una reunión y conocí varios jóvenes, eran dirigentes mujeres y hombres formados como abogados, licenciados, ingenieros petroleros.
«Cuando llegamos al gobierno de las 45 alcandías en Cochabamba, un 10 por ciento de los alcaldes eran profesionales, hoy casi todos ya lo son, realmente hemos cambiado».
Nuestra gran debilidad fue no difundirlo, sostiene el expresidente quien se refiere también a Leonado Loza, el joven que lo remplazará como candidato a senador, «un hermano de mucha lucha, hijo del proceso de cambio, un líder nato del pueblo».
A una pregunta sobre la situación actual de Bolivia y la resistencia del pueblo, el expresidente resaltó que si hicieron tanta historia es gracias a la unidad pues cuando el pueblo está unido, mucho se puede hacer.
«El pueblo cura al pueblo frente a la ausencia del Estado para enfrentar la pandemia. Supe que cinco hospitales del tercer nivel están sin alimentos ni medicamentos, ¿cómo se puede entender eso?  No hay presencia del Estado.
«Pero algo interesante vivimos hoy, los neoliberales siempre claman por el mercado y ahora los mismos neoliberales dicen Estado, Estado, Estado.
«Después de ver cómo está Estados Unidos, estoy convencido de que la pandemia es parte de una guerra biológica. Estados Unidos es una potencia capitalista, ¿por qué no cuida a la población? Tiene más muertos y contagiados que en todo el mundo. Qué se puede pensar entonces».
Quiénes son los que mueren: los inmigrantes latinos, los afrodescendientes, eso hace ver que esta pandemia es parte de una guerra biológica, en el futuro se investigará y se sabrá, considera.
Por otro lado, el exmandatario espera que haya un cambio de gobierno en Estados Unidos en las venideras elecciones. «Es una falsa y farsa democracia la de ese país, el pueblo norteamericano vota pero cualquier partido que gana ni siquiera gobierna, lo hacen las trasnacionales, esa es la democracia que tiene Occidente.
«Es la lucha de intereses, pero quienes venimos de familia unida luchamos por intereses comunes y colectivos, y no por lucro o derechos individuales. Nuestra política es vivir bien, es la lucha que tenemos, como dice Rafael (Correa), la política del buen vivir.
«Quienes impulsamos estos movimientos políticos estamos condenados. Como a Rafael (Correa), casualmente el mismo día nos inhabilitaron. En mi caso, quienes lo hicieron no respetaron las normas ni la Constitución.
«En momento que sale este fallo se demuestra la ilegalidad. No les echo la culpa a los jueces, hay presión, amenazas, amedrentamientos, eso es terrorismo de Estado contra el pueblo que lucha por la democracia, por reivindicaciones.
«En la doctrina antiimperialista, los movimientos sociales somos terroristas, pero no lo son los que comenten delito de genocidio y economicidio…  Así como me hicieron a mí, el poder judicial está bajo amenaza».
Sobre las elecciones en Estados Unidos y su papel en la región, el exmandatario considera que primero consumaron la Alianza del Pacífico y el Grupo de Lima para destrozar organismos como Celac y Unasur, pero esto está fracasando.
Con Trump ha vuelto el racismo y el fascismo. Es difícil de entender cómo nuestros prójimos, por ejemplo en Bolivia, pueden usar la biblia para el genocidio, para matar, robar. Con Trump estamos volviendo al tiempo de inquisición, remarca.
Morales cree que después de las elecciones en Bolivia debe haber un fuerte debate, profundo, buscar cuál es el camino de reconciliación, un reencuentro entre compatriotas.
A una pregunta sobre qué hacer de cara a un futuro complejo en medio del sistemático lawfare en Latinoamérica contra los líderes progresistas, Morales subraya que la palabra de orden es la unidad.
Después de haber cambiado a Bolivia, ese pueblo te cuida y por eso vamos a ganar las elecciones, resalta tras agregar que nunca se debe claudicar en las cuestiones ideológicas.
El exmandatario enaltece al MAS como un movimiento no solo histórico, sino algo único en el mundo porque el sector social más discriminado, en tiempos de colonia, amenazados al exterminio, se organizó rompiendo la doctrina norteamericana que decía que los sindicalistas no podían hacer política.
Y un día, dice, manifestamos que teníamos derechos políticos y creamos un instrumento para ello. Hasta cuándo nos iban a gobernar desde arriba y afuera, ahí nació ese movimiento. «Hoy, frente a toda política imperialista, no hay otra alternativa que unirnos».
A veces es difícil pero cuando un movimiento político no claudica ni sus líderes, la gente va unida, aunque nunca faltan también traidores, los Lenín Moreno (en referencia al presidente ecuatoriano), pero lo importante es mantener la unidad para la liberación de los pueblos, concluye.
arb/may

*Corresponsal de Prensa Latina en Argentina