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Hacer un periodismo decente

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Por Menoscal Reynoso

Siempre nos hemos preguntado, ¿cuál es el acto más grandioso y hermoso de un ser humano, y hasta el de los propios animales?, y podríamos asegurar que nadie pone en duda que es el parir, es decir, un parto. La mujer se constituye en el ser más extraordinario de la tierra, al tener el don de crear. Parir es un acto que requiere de diversos momentos y, sin dudas, de múltiples sacrificios.

Aun no tratándose de una mujer, el pasado 14 de junio hubo un parto maravilloso, de una criatura que nació vigorosa, con un grito que pretendemos haga eco por todos los confines del planeta. Ese día, heroico por demás, nació País Dominicano en Europa, un espacio de comunicación independiente, que, como dijera el maestro Fraser Bond, «emerge como un medio decente con sentido de responsabilidad”.

Aún con los sinsabores e infortunios del momento, de personeros que se carnetizan y disfrazan, pensamos que todavía hay espacio para hacer buen periodismo; porque creemos, al igual que Ryszard Kapuscinski, que “para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre, o una buena mujer, es decir, buenos seres humanos, ya que las malas personas no pueden ser buenos periodistas; porque si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás: sus intenciones, su fe, sus interés, sus dificultades y sus tragedias”.

Decía este prestigioso periodista polaco, que el verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio.

Sostenía, “que nuestra profesión es una lucha constante entre nuestro propio sueño, nuestra voluntad de ser completamente independientes y las situaciones reales en que nos encontramos”.

Por ello, los integrantes de este equipo interpretan en su justa dimensión el momento crucial que vive la comunicación masiva y en especial el periodismo profesional, porque como explica Rosental Alves, de la Universidad de Texas, “el consumidor de información ya no es un ser pasivo que recibe la información empaquetada por otros. Él también quiere producir contenidos”.

El periodismo en República Dominicana, como en casi la totalidad de América Latina, vive momentos difíciles en el ámbito ético y moral, que implica el elemento esencial en esta profesión: la credibilidad.

Por esa y otras razones, en estos países, en donde se piensa que propuestas de esta naturaleza deben tener detrás el capital del poder político o de un monopolio empresarial, cualquier equipo colmado de buenas intenciones deberá sostenerse de la mayor fortaleza posible, y cada uno de sus integrantes apropiarse de gran valor, para de esa manera tener el vigor necesario que permita la sostenibilidad del medio, independientemente de que sea virtual o impreso; porque como dijera un reconocido productor de cine, al referirse al personaje principal de su película, “de los fuertes es de donde nace la dulzura”.

Así nacemos y así esperamos ver crecer a País Dominicano en Europa