Inicio PERSONALIDAD INVITADA Lewis Hamilton, 7 títulos contra el bullying y el acoso

Lewis Hamilton, 7 títulos contra el bullying y el acoso

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Lewis Hamilton, 7 veces campeón del mundo de F1, cuando era un niño, en sus inicios en el karting (Peter Fox - Peter Fox / Getty)

El inglés, que sufrió bullying y racismo en la escuela, cree que la conquista de su séptimo título es importante por el mensaje que envía a los más jóvenes: “Soñad a lo grande”

Fabio Marchi Redactor Motor y Polideportivo

Lewis Hamilton conquistó su séptimo Mundial de Fórmula 1 en el GP de Turquía de este domingo e igualó un registro histórico que muchos pensaban que jamás nadie alcanzaría, el récord de coronas de Michael Schumacher. Pero para Lewis, la importancia de su hito no reside en números, marcas y el legado que puede dejar en cuanto a récords. Con su séptima corona, el británico dejó muy claro hace unos días que quiere enviar un mensaje claro, fuerte y contundente a todos los jóvenes del mundo, especialmente aquellos niños que ven derrumbados sus sueños antes de ni siquiera poder perseguirlos. Va por aquellos pequeños soñadores a los que se les repite una y otra vez que jamás lograrán nada en la vida y que no podrán lograr sus propósitos. A todos vosotros, Hamilton tiene algo que deciros: “No dejéis de soñar”.

El pasado jueves, el campeón de Mercedes lo dejaba claro antes de encarar el GP de Turquía: “Si igualo a un ícono como Michael estaría increíblemente orgulloso, pero creo que es más el mensaje que se envía a las personas, también a los niños porque son el futuro. El mensaje de que tienen que soñar en grande, más de lo que crean que pueden soñar. Y nunca debes dejar que nadie te diga que no puedes hacerlo“. Mensaje para todos que bien podía enviarle a su ‘yo’ de pequeño, un niño que sufrió bullying y racismo en su barrio de Stevenage, en la escuela y en las pistas de karting. Un chico que forjó un carácter fuerte y una mentalidad ganadora aguantando cada uno de esos puñales retorcidos en forma de palabras y golpes, como si supiera que algún día callaría la boca de todos aquellos que le insultaron por el color de s

“He hablado muy poco sobre mis experiencias personales. Me enseñaron a no mostrar debilidad. Pero, cuando estaba lejos de la pista me acosaron y golpearon, y la forma para pelear era aprender a defenderme. Así que aprendí karate”, comentaba hace unos meses, repasando su niñez. Así, mientras cursaba primaria, empezó a hacerse fuerte ante las adversidades.

Lewis Hamilton aprendió kárate para defenderse en el colegio

Lewis Hamilton aprendió kárate para defenderse en el colegio

«Sufrí hasta que tenía 17 o 18 años»

“Comencé a correr con 8 años y sufrí hasta que tenía 17 o 18 años. Fui víctima de bullying en la escuela, necesitaba faltar mucho a clase y por eso siempre iba atrasado en las materias. Los profesores no estaban muy dispuestos a ayudarme. Siempre me quedaba en la sala de castigos, mirando a la pared y pensando ‘cómo odio la escuela’”, apuntó una vez Lewis. En las pistas, la lacra del racismo también le acompañó. El color de su piel no solo implicaba insultos, también una enorme dificultad añadida para encontrar un patrocinador que le apoyara en su sueño de las carreras. Y a falta de dinero, su único sustento fue su padre. En 1995, empezó su andadura en el Campeonato Británico de Kárting. Ganó aquel certamen, siempre siendo los más observados de los circuitos, los únicos negros en los trazados.

Hamilton ha explicado alguna vez que la gente los miraba incrédulos, sin entender qué hacían en las pistas. Ahí, su padre Anthony, le entregó un consejo que aún sigue rigiendo su vida: “’Habla siempre en la pista’, me dijo. Y es lo que hice desde el primer día”.

Lewis Hamilton, cuando se iniciaba en el karting

Lewis Hamilton, cuando se iniciaba en el karting

Su padre y abuelo, sus mejores ejemplos

Aquellas palabras le ayudaron a coger fuerzas ante la lacra del racismo. “Había niños que decían cosas, profesores que me decían que nunca iba a hacer nada en las carreras y que no iba a ser nadie. Siempre hubo personas que intentaron desanimarme”. Mientras, Lewis apostó por el silencio, el trabajo y seguir persiguiendo sus sueños. El mejor ejemplo lo tenía en su padre, quien tuvo que compaginar hasta cuatro trabajos para poder pagar su primer kart de competición. “Gracias a Dios tenía a mi padre. Una figura negra fuerte a la que podía admirar, que me entendía y que estaría a mi lado incondicionalmente”, comentó una vez al referirse al racismo sufrido.

También tenía el gran ejemplo a seguir de su abuelo, que emigró en los años 50 desde la Isla de Granada a Gran Bretaña para buscar un futuro mejor para su familia.

“Realmente aspiro a ser como él, como persona, de raza negra y fuerte, y como padre, por hacer todo lo que hizo en tiempos muy difíciles, con lo poco que tenía. Creo que ese es su testamento para nosotros. Mi abuelo estaría muy orgulloso de nosotros, muy agradecido de ver cómo el nombre los Hamilton se ha establecido y que ha entrado en la historia”, dijo tras conquistar su quinto título hace dos cursos, el mismo fin de semana en el que su abuelo había fallecido. De nuevo, se quedaba con el mensaje que le había dejado, como el que quiere llevare él a la sociedad.

Enamoró a Ron Dennis

Hamilton fue avanzando con fuerza y empuje. Tenía mucho que ganar. Y mucho más que decir. Sus éxitos debían ir acompañados de un fondo que hoy día ha convertido en su bandera. Tras ganar el campeonato británico cadete, se ganó un hueco en el corazón de Ron Dennis. “Llámame dentro de nueve años”, le dijo con soltura y desparpajo al entonces jefazo de McLaren en la entrega de premios del final de aquella temporada. Era un chico que tenía muy claro cuál debía ser su futuro y los sueños que quería lograr. No iba de farol. No andaba equivocado. En 2007, Ron Dennis le hizo debutar en la F1 al lado de todo un bicampeón como Fernando Alonso. Y ya sabemos cómo acabó la historia. Dos grandes pilotos, dos carácteres fuertes, ambos con pasado obrero y con los mismos sueños. Fue un auténtico choque de trenes.

El cambio de Lewis

Aquel Lewis Hamilton de 2007 no se parece en nada al de ahora. El de Stevenage pasó por una época en la que parecía más una estrella del rock, demasiadas veces noticia por sus excentridades. Pero aquel piloto, especialmente gracias al apoyo clave de su ‘coach’ Angela Cullen, se ha convertido en un hombre muy distinto. Ha madurado. Sin embargo,14 años después de debutar en la F1, Lewis tiene exactamente el mismo mensaje que entregar, materializado este domingo con 7 títulos. El de no rendirse jamás y el de luchar por aquello que deseas.

Icono del ‘Black Lives Matter’

Todo el dolor del pasado ha llevado a Hamilton a convertirse en uno de los principales iconos del movimiento ‘Black Lives Matter’ en Europa y en el mundo. Sigue siendo el único piloto de raza negra en haber pilotado un F1, y además, desde este domingo lo hace como el más laureado de la historia junto a Michael Schumacher.

Hamilton, icono del 'Black Lives Matter'

Hamilton, icono del ‘Black Lives Matter’

Pese a ello, Lewis tiene claro que en su país no se le da el reconocimiento que merece por su color de piel. Pero ya dejó muy claro que no es algo que le preocupe. “No corro por el reconocimiento, no es eso lo que me impulsa, y tampoco quiero pensar en eso. Intento no pensar en que tal vez las cosas fuesen diferentes si fuese blanco, prefiero pensar en las cosas positivas”.

Así pues, Hamilton, desde pequeño, no solo compite para ganar, también lo hace con el objetivo de convertirse en un ejemplo para el cambio de mentalidad en el mundo, empezando por la F1. “Estoy solo. Este es mi decimocuarto año y no veo casi ningún cambio en esta industria. Cuando hablo de esta industria, no se trata solo de pilotos, sino de ingenieros, cáterin, los medios de comunicación… No tengo la respuesta de por qué eso no ha cambiado, pero estoy seguro de que planeo tener una manera de ser más impactante para tratar de cambiar la situación”, expresaba a inicios de una temporada en la que ha centrado la polémica por su insistencia en que el resto de pilotos se arrodillara antes de cada carrera en apoyo al movimiento que lidera.

Lewis Hamilton, en Imola hace unas semanas

Lewis Hamilton, en Imola hace unas semanas

«2020 puede ser el año más importante de nuestra vida»

“¡Debemos unirnos! Empiezo a creer que 2020 puede ser el año más importante de nuestra vida, donde podamos cambiar la opresión social y sistemática de las minorías. Solo queremos vivir y tener las mismas oportunidades. No tener que temer a caminar por la calle”, dijo este curso en apoyo al ‘Black Lives Matter’.

“No podemos dejar de pelear. La igualdad es fundamental para nuestro futuro. Yo nunca me voy a rendir. Piloto por una razón, una más profunda que practicar deporte. Los efectos negativos de todo lo que sufrí de niño no se pueden medir”, argumentó en otra ocasión.

Tiene muy claro aquello que quiere proyectar, pero a veces, sus mensajes místicos y solidarios parecen un tanto forzados. Su manera de expresarse no se recibe igual de natural como el Ayrton Senna que decía que hablaba con Dios. Este año llegó a decir que era “el primer campeón de la clase trabajadora”, algo que no se corresponde con la realidad, puesto que sin ir más lejos, grandes figuras como Mika Hakkinen, Kimi Raikkonen o Fernando Alonso ya existían como ejemplo de superación antes de que él llegara a la F1. Pero ello, ni la posible imagen que muchos españoles puedan seguir teniendo de su pasada batalla con Fernando Alonso, no debe empañar la voluntad real de Hamilton en sus acciones y logros: “Hay personas que, por sus circunstancias o por miedo, no pueden rebelarse y es nuestra obligación darles voz. Soy un privilegiado y me siento en la obligación de hacerlo”. Hamilton soñó, ahora pide que lo hagas tú.

Lewis Hamilton, cuando era pequeño y soñaba, con un poster de Senna en su habitación, en ser como él algún día
Lewis Hamilton, cuando era pequeño y soñaba, con un poster de Senna en su habitación, en ser como él algún día