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Messi, el gran reto de Koeman

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Messi, durante un partido de la pasada temporada en el Camp Nou.

CARLES RUIPÉREZ/BARCELONA

El holandés debe reilusionar y aprovechar mejor al crack, que confesó que no fue feliz el último curso

El 20 de agosto, un día después de su presentación, Ronald Koeman se sentó a hablar con Leo Messi, que bajó de La Cerdanya expresamente. El capitán era la prioridad para Koeman y no podía esperar. El técnico le quiso seducir, le explicó su plan de juego y puso algunos nombres sobre la mesa. El holandés salió de la reunión pensando que el argentino tenía muchas dudas, pero en ningún momento se esperaba lo que vino después. El desacato, el burofax, la voluntad de marcharse, el enfado creciente del jugador que parecía irreversible, el plantón a los entrenamientos… 

En el fondo, no iba contra él ni tenía nada que ver con el cambio en el banquillo. Por eso, Koeman quiere empezar de cero con la estrella. No se lo tendrá en cuenta porque el entrenador le quiere para liderar su proyecto. “Es el mejor del mundo y al mejor lo quieres tener en tu equipo y no en el contrario. Me encantaría tenerlo porque él gana partidos”, fue la declaración de intenciones del holandés en su puesta de largo. Es el gran reto para Koeman. 

Después del cierre del caso con la entrevista del argentino, en la que reconocía no haber sido feliz en el club durante la última temporada, el gran reto del técnico es reilusionar al delantero. 

Líder del nuevo proyecto 


El técnico entiende que lo que ha sucedido en el caso del capitán no era contra él y quiere empezar de cero 


A Messi se le espera el lunes por la tarde en la ciudad deportiva y tendrá que trabajar los primeros días en solitario con ejercicios individuales tal y como estipula el protocolo de LaLiga para la vuelta a los entrenamientos. En estos momentos, el vestuario aún le será reconocible porque Luis Suárez y Arturo Vidal todavía siguen. Pero la intención de Koeman, que llegó con las ideas claras de lo que tenía que apartar, es que ambos cambien de aires. Messi deberá encontrar su sitio en el nuevo hábitat que se cree. Es el ciclo de la vida. Sin el uruguayo, el chileno ni Rakitic, Leo pasará a ser el más veterano de la plantilla y deberá dar un paso más en el apadrinamiento de la gente nueva y joven. A Ansu Fati y Riqui Puig ya los conoce –se divirtió con ellos en Vitoria antes de la Champions, por ejemplo–. Otros como Pedri y Trincão esperan su maestraje. 

El técnico se ve capacitado a reenganchar al diez con un fútbol atractivo y moderno, con un papel importante de las bandas y con Frankie de Jong siendo el jugador clave en la sala de máquinas, llevando el balón de un área a la otra. “Estoy muy contento de que se quede Messi, porque es el mejor jugador del mundo. Eso me hace feliz”, dijo el centrocampista, primer jugador del Barça en pronunciarse sobre la continuidad del crack. Antes que canteranos como Piqué, Busquets, Alba o Sergi Roberto. 

En la entrevista en Goal.com, Leo aseguró que su actitud será la misma y que va a dar el máximo. En el Barcelona saben que con la estrella motivada sus opciones suben. El año pasado en la Liga, sin tener buen feeling, fue el Pichichi (25 goles), el que más asistencias repartió (21), el que más rivales regateó (283) y más pases dio en campo contrario (1.683). Un torrente de productividad que debe aprovecharse mejor con un nuevo sistema que le favorezca. 

¿Cambio de papeles? 


Griezmann y Coutinho iban a ser importantes, pero no han tenido una gran conexión con el diez 


A partir del 1 de enero, el argentino será libre para negociar y firmar con cualquier otro club. Pero los aspirantes a la presidencia en las próximas elecciones sueñan con convencerlo de que sea un One club man . Si algo ha quedado claro es que el capitán no traga al presidente, que dijo que se ha enviado WhatsApp con el jugador, pero no ha hablado con él. Con Leo de espaldas, combativo y que no se calla nada, el mandatario tendrá muy difícil bajar ahora al vestuario. Koeman queda entre dos tierras. Necesita llevarse bien con ambos. Pero tampoco puede casarse con ninguno porque quizás el 1 de julio de 2021 ya no esté ninguno de ellos. 

El holandés debe pensar bien cómo rodear a Messi. Cuando Koeman habló con Griezmann le prometió un papel importante en el equipo después de un primer curso en el que acabó como suplente en Lisboa. También a Coutinho le dijo que tendría una nueva oportunidad tras la cesión en el Bayern. Ni el francés ni el brasileño, los dos fichajes más caros de la historia del club, han lucido una gran conexión con el diez. Al contrario. Se les ve apocados, con miedo a intentar cosas, menos futbolistas de lo que son en realidad, quizás porque su posición ideal es prácticamente la misma que la de Messi. Si caben los tres es trabajo extra para Koeman.